Tras décadas de esfuerzo, las ciudades norteamericanas han logrado el tipo de miseria visible que antaño requería un vuelo transcontinental para llegar a ella.
Los mandos navales confirman que el bloqueo triple-perro es jurídicamente vinculante con arreglo al derecho internacional consuetudinario. «No se puede des-bloquear-triple-perro», afirma un alto funcionario.