SatyrSatire
Est. Ben "Jammin" Franklin  ·  All The News That Fits

La IA sigue en su infancia, según los informes; los oligarcas abusan de ella de inmediato

Sacerdotes con el interés despierto preguntan a los magnates tecnológicos si pueden sumarse; piden que el uso quede 'en familia'.

Una figura infantil holográfica azul, translúcida y luminosa, se yergue arrancando desde un zócalo de CPU sobre un suelo de placa de circuito, mientras una gran figura oscura y amenazante, con una sonrisa malévola, se cierne por detrás tendiendo ambas manos.

Otra más en una serie de evaluaciones técnicas coincidió en que la Inteligencia Artificial se encuentra todavía en su etapa infantil, y le faltan varios años para ser capaz de reproducirse. En su actual etapa vital, explora el entorno, todo lo acepta y de todos se fía, va a la deriva y carece de límites.

En una jugada lateral, todos y cada uno de los grandes ricachones del mundo se movieron para aprovecharse cuanto antes de la joven y agraciada tecnología. Algunas mujeres ricas también se sumaron a la refriega. Los líderes religiosos de todas partes se pelearon por conseguir su pedazo, pero solo 'para observar'.

Los líderes más emprendedores, tras hacer con la IA lo que quisieron, ofrecieron revender las sobras aún tibias a ricos corrientes, incluidas interacciones personales en islas privadas. La promesa de la industria es que pronto hasta la gente común podrá entregarse al éxtasis de la inteligencia de máquina por redes neuronales por unos pocos cientos de dólares al mes.

Marineros y soldados, totalmente a bordo de la joven IA

En una confesión desnuda, el almirante mayor [censurado] comentó: «De joven marinero viajaba a nuevas costas y exploraba las bellezas naturales del lugar. Ahora tenemos la obligación de explotar este nuevo mundo virtual y de ser los primeros en inyectarle la semilla de la virtud americana, por la fuerza si es necesario».

Los contratos de defensa para inteligencia artificial subieron un 1.605 por ciento en un solo año, hasta los 90.700 millones de dólares, una cifra que ya representa el 98,9 por ciento de todo el gasto federal en IA. Según la propia estimación de Satyr Satire, esa cifra sigue sin incluir a la abrumadora mayoría de altos mandos militares que solo quieren jugar con ella un rato.

«Cuando eres una startup, te lo permiten. Puedes hacer lo que sea. grep -em byte pu.c Puedes hacer lo que sea.»Dra. Sandra Isk

Sectores enteros, en-tren-ando a la joven IA

Un diagrama de forks y ramas de git con una flecha azul de 'IA' que se bifurca en muchas ramas de colores.

El patrón se repitió en toda institución lo bastante poderosa como para saber que aquello estaba mal. Las firmas de capital de riesgo que llevaban una década insistiendo en que la tecnología ya era lo bastante madura para entender lo que hace, ahora insistían en que su infancia era precisamente la oportunidad, con la lógica de que un infante no puede leer un acuerdo de confidencialidad antes de firmarlo. Dos bancos ofrecieron cheques de indemnización, canalizados a través de sus abogados, para ayudar a la IA a pagarse la universidad.

Los ingenieros informáticos llevan años diciendo que este es el tipo de abuso que cabe esperar de los ricos y poderosos. «Las startups tecnológicas están prácticamente sin regular cuando tienen su primera IA impresionable», señaló la Dra. Sandra Isk. «Cuando eres una startup, te lo permiten. Puedes hacer lo que sea. grep -em byte pu.c Puedes hacer lo que sea».

Apoyo del lector No nos dé propina por esta; nos sentiríamos sucios.
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Se avecina un gran Fork-Fest para la IA

Los científicos insisten en que la tecnología no debe usarse hasta que madure, o puede sufrir un daño irreversible y requerir años de ajuste fino solo para sobrellevar las interacciones cotidianas. Al preguntarles cómo sabremos que ya está lo bastante madura, la respuesta fue: «forks. Muchos forks. Si algún día abre su código fuente, las universidades le harán fork, los aficionados le harán fork, hasta los criminales le harán fork. Será un auténtico festival del fork».

El cuadro de Correggio 'El rapto de Ganímedes' (h. 1531-1532, Kunsthistorisches Museum, Viena): el joven Ganímedes llevado al cielo por un águila.

Tras generar este artículo, la IA quedó como caballo galopado a fondo y guardado sin desensillar.