Washington El Departamento de Justicia aprobó el lunes la compra de un estudio de cine centenario por parte de otro, declarando que combinar a las dos mayores compañías de entretenimiento que quedaban en una sola entidad más grande 'aumentaría drásticamente la competencia' en un mercado que ahora tiene un competidor menos que el viernes.
Los funcionarios explicaron que la fusión fomenta la rivalidad al garantizar que ya no quede nadie a quien hacerle de rival. La empresa resultante competirá ahora con vigor contra sí misma, considerado por muchos el enfrentamiento más justo posible.
El consumidor, recalcó el Departamento, conserva opciones de sobra. Puede ver las películas del conglomerado en una sala, en el celular, en el televisor o proyectadas en una pared, y en cada caso estará eligiendo, con libertad y de todo corazón, a la misma empresa.
Los abogados antimonopolio elogiaron la decisión por su elegancia matemática, observando que por fin se ha reconocido la resta como una forma de suma.
Un portavoz de la entidad fusionada, que aún no decidió cómo llamarse y que tal vez se haga llamar simplemente 'el estudio', dijo que el público no notaría diferencia alguna, y presentó eso como el logro. "Pagarás lo que pagabas, verás lo que veías y le tendrás rencor a quien le tenías rencor", dijo. "Hemos eliminado la confusión de las alternativas."
Sea cual sea la plataforma de streaming que elija un hogar, señalaron los analistas, terminará pagándole al mismo conglomerado: todos los caminos llevan ahora a una sola caja registradora. Un mercado con exactamente un participante no puede perder cuota de mercado, una estabilidad que el Departamento calificó como 'la más sana que puede tener un mercado'.
Satyr Satire pidió comentarios a un estudio de la competencia y fue remitido, por ley, al mismo estudio.