Te veo ahí atrás, sin escuchar ... oye, ¿eso es un dulce que acabas de esconder en la sudadera? Te cambio unos cuadritos de chocolate si me das un poco del tuyo. Esto queda entre nosotros, no lo cuentes, pero el chocolate lo saqué a escondidas de la reserva privada del imam. ¡No puede denunciar el robo sin delatar su propio pecado! risita
Sí, hasta yo hago trampa un poquito, yo, un miembro viejo y respetado de la mezquita. El día de ayuno es un ritual muy digno, pero más importante que el ritual es la razón. Deja que te cuente un secreto sobre Ashura:
¡Este día trata de tiranos, y de la gente que no quiso arrodillarse ante ellos!
Ya has oído cómo nuestra gente pasaba hambre y huía del Faraón, así que Dios partió el mar en dos, para que todos los peces cayeran aleteando al suelo y por fin pudieran comerse esos pescados muertos y aleteantes. ¿Entonces por qué ayunamos nosotros si ellos estaban de banquete? ... Yo, eh, ¡eso no me cuadra! ¡Hoy deberíamos estar comiendo montones de pescaditos!
¿En qué iba? Ah, sí: cuando estaban atiborrándose de sushi fresco, el Faraón los alcanza y grita: “¡Oigan! ¡Guárdenme pescado, que yo también tengo hambre!”. Pero entonces Moisés y nuestra gente corrieron a la otra orilla, y el mar se cansó de aguantarse y se estrelló de golpe, y el Faraón se ahogó porque tenía la boca llena de pescado y no se puede respirar nadando con la boca llena.
Así que la lección es: mastica tu comida, y da mordidas pequeñas, para no ahogarte. ... No. Espera. Ahí había algo sobre tiranos ...
Ah, sí, los tiranos. Luego está la historia del nieto de El Profeta, cuando otro rey malvado quiso que el nieto se arrodillara ante él. Y él dijo, escucha esto, dijo: “Alguien tan mago como yo no va a arrodillarse ante semejante matón.” ¡¿Qué tal ESA respuesta?! Pero entonces el rey lo asesinó a él y a sus 72 amigos más cercanos, y luego arrastró encadenadas a todas sus esposas y hermanas hasta su castillo ... ¡Esta es una historia terrible! ¿Por qué la contamos cada año? ¡Aquí no hay final feliz, NINGUNO!
Así que, bueno, que no te mate un rey malvado es una lección, pero tampoco te arrodilles ante ellos. Haz como Moisés y huye. Mejor para todos. Yo creo que a Moisés le tocó el mejor final.
Y no te preocupes si a veces necesitas un dulce en Ashura. Un gran hombre escribió una vez: “¡Ven, ven, quienquiera que seas, ven! Infiel, religioso o pagano, poco importa. ¡Nuestra caravana no es la de la desilusión! ¡Nuestra caravana es la de la esperanza! ¡Ven, aunque hayas roto mil veces tus promesas! ¡Ven, a pesar de todo, ven!”
Así que está bien si hoy ayunas, pero no está mal si haces un poquito de trampa, ¡así que es sin duda una fiesta a la que todos podemos apuntarnos! Ahora, hagamos un poquito de trampa: ¿qué clase de dulces eran esos que tenías?
Por el hermano Yusuf, que da la escuela de los sábados en la pequeña mezquita de la calle del Cilantro